‘Ha pasado un rato, pero aún noto la mano de Akko en la mía, pero incluso así, hay alguien que ha sentido más de ella.’ Pensé negativa.
-Lo siento, gracias por esperar.- dijeron al volver.
-Espera, que estabais haciéndo los dos?- pregunto Kuno.
Según dijeron, se habían confundido, Akko pensó que era un sempai que la ayudo una vez, y él que era amiga de su hermana pequeña.
No presté atención a eso, me costaba respirar, dolía verla junto a un hombre. Pensé: Apartate de ella!
Después de acabar la historia, Kuno y su novio de fueron, mientra Akko se volvió a contarme como les daba vergüenza ajena.
Yo tenía la garganta seca y me sentía mareada, lo que hizo que bajara la cabeza y Akko me dijera:
-Estás bien? Te duele la cabeza?
-No, estoy bien.
Cuando llegué a casa, me bañé y cené, me apoyé en la cama y me quedé dormida.
Al día siguiente me preparé para ir a clase, había pasado la noche pensando en Akko, el hecho de que amara a mi mejor amiga aunque fuera una chica, y el hecho de serlo por el que no podíamos estar juntas.
Cuando me encontré con ella en la estación, llevaba manga corta, puesto que empezaba a hacer calor.
Me quité la rebeca como Akko me aconsejó, y mientras pensé en los amantes. Los amantes rompían mucho entre ellos, pero como amigas podemos estar juntas siempre, pero una vez adultas, casarse y tener hijos, ese tiempo llegará, un tiempo al que temía.
-Hueles muy bien Akko.- le dije.
-De verdad? Usé algo de aceite de melocotón que compré el otro día, yo no lo huelo.- dijo.- Me o puse en el codo esta mañana, ya que empezamos a usar los uniformes de verano!
Por eso ahora era el mejor momento para estar cerca de todas nuestras vidas. ‘Algo que no puedo cambiar’.
Cuando subimos las escaleras, Akko puso la mano en el borde de mi falda, y como me sorprendió, grité:
-Kya! Eh? Qué?
-Eres muy descuidada.- me dijo.- la falda de verano es más lijera y tienes que tener cuidado en las escaleras.
‘Puedo sentir su mano, un poco’ pensé, me rozaba el trasero.
-Supongo que no se puede remediar, no podré perderte de vista.- me dijo.
Yo… quería tocarla más. Quería estar junto a ella y sentirla, como el hombre del verano pasado.
‘Soy repugnante, soy lo peor!’
Cuando llegamos a clase, las chicas probaron las cremas de frutas, lo que hizo que la gente que entraba oliera una selva tropical.
-Hey que pasa en esta clase que huele a Hawai?- dijo Sugi.- Akko, Mari, cuánto tiempo!.- añadió.
-Lo siento, haberte hecho venir aquí solo por eso, jaja.- dijo Kuno.
Mientras las chicas jugaban con las cremas, que se hicieron populares desde que Akko las empezó a usar, me quedé con Sugi, a la que no le agradaban los olores de ese estilo.
De llevar brazos y piernas al aire, Akko decidió ponerse crema en las piernas, algo que me resultó atractivo a la vista.
-No crees que deberíamos dejarle “eso” a Mari-chin?- dijo Sugi.
-Claro, Mari, tienes los labios algo resecos, utiliza esto sobre ellos.- dijo tendiéndome un cacao.
Mirándolo, pensé que era como un beso indirecto con Akko, aunque ya nos hubiéramos besado una vez. Mientras todas hablaban, daba vueltas al hecho de que me lo hubiera dejado.
Un rato después, Sugi le habló a Akko de un chico al que quería presentarla. Le había enseñado una foto de Akko y estaba interesado, por lo que le dio su e-mail.
Así decidieron ir a un mixer todas juntas y me preguntaron que clase de chicos me gustaban, cosa a la que no supe responder.
Cuando iba a casa, estubo distraída pensando en el chico con el que estuvo Akko, lo que hizo que perdiera el tren a su casa.
Mientras se ponía el cacao que le había prestado, pensaba en lo que le dolía la posibilidad de que el próximo le hiciera lo mismo.
La próxima vez que Akko saliera con alguien, no podría soportarlo, siendo irracionable, no quería que Akko tuviera nobio, me sentía egoísta al pensar en no dejarla salir con quien ella quisiera.
-Kumakura.- se me acercó un chico.- Esperas a alguien? Hablamos el otro dia, hehe.
Se apoyó contra la pared a mi lado y me dijo:
-Te vi por la ventana y decidí bajar…- ‘Que hace?’ me pregunté.- Así qué, que haces? Ah, bueno, también, hay una razón por la que me bajé aquí… realmente quería hablar contigo, me preguntaba si salías con alguien, y si no fuera el caso, si por favor querrías salir conmigo…- dijo tímido.- Nunca hablamos en secundaria, pero en primaria tu…
Me llegó un mensaje, apreté el cacao, y contesté.
-Vale.
-Eh?
-Saldré contigo.- acepté.
Llovía a cántaros en la calle, justo había ido la semana anterios a alisarme el pelo, y por la humedad tuve que agarrarmelo en coletas.
Cuando llegué a la puerta del colegio, me encontré a Urara de camino a clase.
-Por fin apareces!
-Lo siento, llegué tarde por mi pelo, que estaba hecho un desastre.
-Sé lo que dices, estabas tan sorprendida que no pudiste dormir, yo tampoco hubiera pensado que Mari-chin se me adelantara…
-Mari?
-Le has conocido? Qué clase de persona es?
-Conocer a quién?- pregunté extrañada.
-No es ovbio? Me refería al novio de Mari!
-Así que le diste chocolate en la primaria?
-Si - aunque no lo recordé hasta que me lo dijo él.
-Qué romántico! El cumplimiento del primer amor!- dijo Kuno.- Teneis suerte de vivir cerca, yo tando una hora en ir a casa de Ouji. Tampoco nos vemos después de clase, ya que él trabaja.
-Akko! Bueno días.- dije mientras me latía el corazón de verla.
-Llegas muy tarde!- dijo Kuno.
-Si, se me estropeó el pelo, estaba hecho un desastre. Por cierto, lo he escuchado! Tienes novio, Mari, felicidades!- dijo.- Porqué lo mantuviste en secreto? Deberías habermelo dicho!- me reprochó.
-Eh? No lo sabías?
-No, desde cuando?
-Se confesó el lunes!-aclaró Kuno.
No se lo conté porque pensé que se enfadaría, pero veo que esto no le afecta a Akko.
Me sonó el móvil, un mensaje. Miré el teléfono y vi que era de él.
-Es de tu novio?
-Si, ahora vengo.
Cuando Mari se alejó, me dolió pensar que tuviera novio, me resultaba raro que se mensajeara con alguien por las mañanas que no fuera yo.
-Ahora que Mari tiene novio, Akko estará celosa.- escuché que decían.- Haremos lo mejor para conseguir uno nosotras, o no Akko?- me dijo Urara. En ciento modo tenían razon, estaba un poco celosa y dudada de porqué no me había contado lo del chico. Imaginaba, o quería hacerlo, que era por vergüenza.
Más tarde, le pregunté de camino a casa:
-Entonces habeis tenido ya una cita?
-Eh, eso, bueno, esta mañana vinimos juntos en tren….- me dijo.
-De verdad? Que bien que os visteis esta mañana en la estación.
-También… el domingo iremos a ver una película.- sería su primera cita.
-Ah, el domingo? A que hora?.- se me ocurrió un plan.
-En Shibuya al medio día. Por qué?
-Antes de ir, ven a mi casa! Te dije que te enseñaría a maquillarte, te pondré guapa antes de tu cita.- propuse.
-Esta bien… no tienes…- me dijo.
-Es la primera cita de mi mejor amiga, tengo que apoyarla!
Esas palabras me hubieran hecho feliz hace poco, pero ahora me entristecen.
Cuando llegó el domingo, llamé al timbre de la casa de Akko. Y ella me invitó a pasar.
-He oído que lloverá esta tarde, qué mal!- me dijo. Observó mi ropa, me había puesto un traje de una pieza muy lindo. – Veo que te esfuerzas, estás muy linda!- dijo.
-Supongo.- aunque era a ella a la que quería impresionar.
-No tienes que avergonzarte.- me dijo. No importaba lo que hiciera, mi amor por ella no cambiaría.- Te voy a poner una loción especial, no pica si entra en los ojos y huele muy bien.- Sus dedos en mi rostro se sentían bien, y su voz cerca de mis oídos.
Pero cuando siento el calor de su cuerpo o el roce de su voz en mis mejillas.
-Ya puedes abrir los ojos, como tienes la piel muy bonita, no necesitas mucha capa de maquillaje, solo pondré un poco de rímel, mantén los ojos abiertos.- me dijo, me dolía tanto que no pude evitar llorar.- Mari? Te ha entrado en el ojo? Para acabar, brillo de labios transparente.- Hecho.- dijo finalmente.- Qué te parece?.- añadió poniendome delante un espejo.
-Vaya… mis ojos parecen más grandes.- me dije.
-No he necesitado ponerte mucho, ya que se ven grandes sin ello.
-Muchas gracias Akko….- sabía que era así de genial.
-Tu novio se impresionará de ver que estás más guapa de lo normal.- De verdad hacía bien? Dudaba.
-Yo… quizás no debería ir hoy… un día de lluvia no es el mejor para salir…
-Pero vas al cine, porqué la lluvia sería un impedimento? Geez, tu no eres de las chicas que cancelan planes a última hora, no? Y qué te parece si le mandas un mensaje? Cuál es su nombre?
-Harada-kun.
-Su primer nombre?.
-Hmm…
-Espera Mari, no sabes el primer nombre de tu novio??.- me preguntó sorprendida.- Eso… es un poco raro… quiero decir, es el chico que te ha gustado desde la primaria, no? Es extraño que no sepas su primer nombre… También es extraño que lo manteniéras en secreto estos días, puedes olvidar nombrarlo, pero incluso así, nos mandamos mensajes todos los días, y aunque no la has nombrado nunca…
Me hubiera gustado saberlo antes que las otras por lo menos…
-Mari, de verdad te gusta? O te da pena porque le gustas? Sales con el por pena? Me parece un poco injusto después de confesarse… Si tu tuvieras alguien que te gusta y que sale contigo por pena? Te sentaría mal, no?
‘Por pena? La persona que me gusta?’
-Feliz, estaría feliz, si fuera por pena, por cualquier cosa, pero es imposible….- Empezó a llover, y con eso a brotar las lágrimas en mis ojos.- Mi amor, no hay manera de que se cumpla nunca!- dije en llanto.
-Mari! Hay alguien que te gusta? Qué tipo de chico es él? No te preocupes! Seguro que tu amor se cumplirá!- dijo optimista.- Mari, eres muy linda y tu personalidad es realmente genial! Si yo fuera un chico, me enamoraría locamente de ti!!.
Esas últimas palabras me dieron fuerza para agarrarla por los hombros y decirla: - Como siempre.- dije mientras la tumbaba en el suelo debajo de mí.- Akko, estás siendo muy cruel.- dije mientras la agarraba las muñecas.
-Mari?.- me miró confusa desde el suelo.
Bajé mi rostro hacia el suyo mientras me nombraba, la besé y me incorporé, toqué tiernamente sus labios donde acababa de posar los míos y, llorando, le dije: - Ves? No hay manera de que se pueda cumplir.-acabé, y me marché.
‘He estropeado el brillo…’
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