-Está un poco desordenado, pero siéntate donde quieras, si quieres comer algo que pueda hacer, lo haré.
-No gracias, ya he comido en el festival.
-Um es verdad, pués siéntate y espera a que caliente esto, te gustaría un poco de té?
-Si gracias!- dijo fingiendo estar animada.
Al llegar a casa de Akko, me sentí mal por mentirla de aquella forma, no debí decirle eso, puesto seguro que le sentaría mal.
-Hacer la cena para una es un embrollo, así que prefiero comprar obentos de tiendas.
-Eso me recuerda a Tamanin, no engonrdó en invierno por lo mismo?
-Pero no soy como ella, a partir de mañana comeré fideos!- dijo con miedo de ganar peso.
¡Por fín hablabamos normalmente!
-Por cierto, ha pasado tiempo desde que venías a casa, no?- dije, pero la cagué.- La última vez fue cuando…- Recordé momentos incómodos.- Bueno Mari, llevas mascarillo, no??.- dije a la desesperada.
-Si, máscara como me enseñáste.- dijo normalmente.
-Ah, es verdad quería enseñarte algo…
-Ta dah!- le enseñé el bañador nuevo.- me lo compré el otro día! La próxima semana voy a la playa con Tamanin, te mandé un mensaje, pero no me contestaste… podrás venir?
-Eh… lo siento, no puedo ir…- dijo.
-Ah, claro, debes estar muy ocupada con tu novio…- dije casi reprochándoselo.- por supuesto que es más divertido estar con el que con tus amigas en la piscina…-‘Porqué soy sarcástica??’.- De todas maneras, no te preocupes, así no aguantas las travesuras de Tamanin. – estaba actuándo rara, no le había enseñado el otro bañador, cuando era para ella.- Por cierto, echa un vistazo al que llevará Tamanin!- le enseñé.
-Eh? Eso es un bañador?.- rió. Me dolía el pecho, y no sabía la razón.- Como nada en eso??- preguntó.
Un rato después, se hizo tarde para Mari:
-Se hace tarde, debería irme a casa.- dijo levantándose.
-De verdad??-dije.
-Si, me lo he pasado muy bien, pero me tengo que ir, lo siento…
-Eh, pero, eso, porqué no te quedas?? Por favor.
Llamé a sus padres, le ofrecí un baño y la presté un pijama.
-Tus padres deben confiar en ti, podrían pensar que estas con tu novio.- “Con esto estoy como Akko” pensé en lo que había dicho Mari antes, cuando se desnudaba para ponerse el pijama.
Desde detrás vi su espalda, sin querer imaginar lo que hubiera pasado, preparamos un futón para que se tendiera a mi lado y nos metimos en las camas.
-Mari, eres muy buena llevando Yukata, sabes?
-No es muy dificil, hoy me lo puse yo…
En ocasiones normales querría saber todos lo detalles, como cuándo, dónde y cómo. Pero no quería escuchar nada de boca de Mari.
‘Porqué no quiero escucharlo?’ pensé. Escuche un pequeño ruido y ví una lucecita. Mari estaba mandando un mensaje.
-Tu novio?
-Sí, dándome las gracias por hoy.- contestó.
-Ya veo, buenas noches.- dijo Akko.
-Buenas noches…
Realmente siento lo de antes, en verdad me sorprendí, responde en cuanto hayas leído el mensaje, por favor.
-Ah, Akko, esto es!- iba a decir la verdad, pero Akko no me escuchó, estaba dormida.
Escuché como me llamaba, pero estaba tan dolida que no pude dar señales de vida.
Cuando eran los novios de Sugi o de Tamanin, nada, pero porqué dolía cuando el novio era de Mari?
Después de eso, me fui a la piscina conTamanin y Taguchi, Tamanin no prestó atención y acabó con las marcas de bronceado más raras nunca vistas. Además Sugi nmos hizo ir a la playa en venganza de haberla llevado a la piscina. Y durante el resto de vacaciones, no vi para nada a Mari.
Cuando volvimos de las vacaciones, fui a saludar a las chicas:
-Hey Taguchi, Kuno, como fue todo?- dije.- Pero estás negra!- me fijé.
-Noo, no quiero hablar de ello.
-Olvidó llevar el protector solar al campamento.- me explicó Kuno.
Mientras me sentaba, llegaba Mari.
-Buenos días.
-Cuanto tiempo sin verte Mari-chin!- dijeron Taguchi y Kuno.
Yo me senté mientras las chicas pedían a Mari sus deberes y mientras pensé en que no había mandado mensaje sonbre la hora a la que estaría en la parada del tren, por lo que pensé que habría venido antes y me fui.
-Y tú Akko? Acabaste los deberes?
-Ah, no, todavía no.- dije tímidamente y levemente ruborizada.
-Qué remedio, que partes no acabaste?
-Matemáticas.- dije mirándola fijamente.
Como las otras también habían olvidado su parte de matemáticas, Mari nos lo dejó a las tres.
-Vale, os lo dejo, pero Akko copia primero.- dijo entregándome el cuaderno.
Me sentía como si nuestros encuentros en la estación no fueran nada especial, pero no me consederaba ella su mejor amiga?
-Gracias.- dije.
Ella y yo siempre estuvimos más unidas entre nosotras que a las otras chicas, cuando hizo parecer que quien le gustaba era yo, me buscó problemas y quebraderos de cabeza, eso también fue inútil?
No sabía que hacer…
Unos días después, comimos juntas y hablamos sobre el festival cultural, en el que habría un evento en el que participaría Tamanin. A mitad de la conversación, tuvo una llamada de su novio.
‘Ahora suena egoísta, pero desearía que la persona que le gustaba a Mari fuera realmente yo…’
A Mari le salió algo con su novio y yo me quedé en la clase aburrida, cuando entró Taguchi, a la que se le había olvidado la toalla para su club.
Estaba sola sentada en la clase leyendo una revista de moda, me empezaba a parecer a cuando era más pequeña, siempre hacía eso.
Como mi madre trabajaba mucho para mantenernos a las dos, yo me solía quedar en casa sola, y como hacía lo que quería, no estaba incómoda. De este modo empecé a fijarme en lo que la gente de la tele llevaba de ropa y los accesorios.
Cuando le pedí a mi madre que me comprara ropa, me dio dinero y me dijo, que no tenía tiempo, que fuera a la tienda más cercana y comprara lo que más me gustaba.
Así me aficioné a vestiditos y maquillaje. Le pedí a mi madre alisarme el pelo y me dio permiso. Así con lo mona que me volví, no me fue dificil hacer amigas.
Incluso en el instituto no me fue dificil, hablando de cosméticos, revistas y moda, fue como me hize amiga de Sugi y Tamanin.
Fue entonces cuando mis amigas de secundaria me dejaron de lado, sentía que me faltaba algo, y no sabía qué. Me fijé en una niña de la clase, con el pelo largo y liso, un estilo sencillo, brillante, y era muy diferente a mi, pero me resultaba muy bonita, era Mariko Kumakura.
Pensé que si se cortara el pelo sería mejor, por eso investigué quién era, pregunté su nombre, lo que solía hacer y la observaba de vez en cuando. Así noté que casi siempre estaba sola, decidí un mote para llamarla: Mari-chin. Deseaba hablar con ella, pero temía molestarla, pero decidí intentarlo.
Si me hacía su amiga, la llevaría a cortarse el pelo, llevaría una sonrisa a su cara y sería muy bonita entonces. Me preguntaba si quedaría demasiado bonita, que libros leía y que música escuchaba, qué ropa llevaba fuera del colegio y muchas cosas así.
Quería hacer cosas divertidas con ella, hablar con ella, reír juntas, así llegó el día en el que fui valiente y te dirijí la palabra: -Mari chan!- vas a Ichigaya? Quieres volver a casa conmigo?- la pregunté.
Mientras llegaban las chicas a la clase, Sugi y Tamanin se acercaron antes de que sonara la campana. Sugi enseñó sus cuidados pos quemaduras y quiso desnudar a Tamanin.
Quiso ver las extrañas líneas de bronceado y todos alrededor riéron a carcajadas, incluída Mari reía normalmente. Me preguntaba porqué no era capaz de mirarla a la cara.
Kuno quiso saber los progresos con el novio de Mari, por lo que la preguntó, y quién iba a pensar en la respuesta que dio:
-…vimos los fuegos artificiales.- ahí llegó la parte más dolorosa para mí.- Y, realmente, creo que me ha dejado.- Eso me dejó en shock.
-Eh?? Porqué??- dijeron las chicas. Yo me limité a mirarla.- Cuando? Porqué?- siguieron preguntando.
-Pues no dijo explicitamente por qué…- dijo sin estar demasiado apenada.- Pero el otro día hicimos planes y no apareció.- Las chicas estaban indignadas y yo dolida por mí y por ella.- Tampoco contesta a mis mensajes.-dijo.
-Qué?? Y qué pasó desde entonces?
-No le he vuelto a ver en la estación, así que supongo que estará evitándome…
-Eh? Eso es muy cruel!- dijeron.- Qué cobarde!
-No creo que sea así.- prosiguió Mari.- Estoy segura de que es mi culpa, es solo que él no quiere herir mis sentimientos.- me netraron ganas de llorar y me enfurecí.
-No es tu culpa!.- grité con la cabeza gacha dándo un golpe en la mesa.- Nunca sería culpa de Mari, es solo que no tiene las agallas para romper adecuadamente.- dije a voz en llanto.- Ese chico… es lo peor!- añadí. ‘Aunque no tiene que hacer escala allí, quizás bajaba a esperarle, y aún tiene fuerzas para sonreír para mí’.- Los chicos así…- aunque ese tipo de sonrisa, no era el que yo quería.- Me ponen mala!.- dije llorando a moco tendido. Esta clase de sentimiento era peor que estar sola. Odiaba a ese tipo de chicos, y uno de ellos había herido a mi mejor amiga.
Todas me dieron la razón, y al estar yo llorando, las chicas se unieron, menos Mari, que no derramó lagrima alguna y Sugi, que no quería pegarle la tristeza a la misma. Todas lloraban por Mari, pero no sabían el verdadero motivo de mis lágrimas.
-Yo… lo siento… por favor Akko, basta.- la eschuché decir.
Todas habían acabado llorando, cuando realmente no había porqué, me dolía más ver a Akko llorando, que el hecho del porqué. Quise acercar mi mano y apoyarla en su hombro, pero por miedo a no contenerme, dejé caer mi mano y bajé la cabeza.
-Sugi-chan, sobre el siguiente mixer, podría ir? Quizás conozca a alguien con quien dure más.-dijo.
-No!- denegué.- Los chicos de lo mixers no son buenos, Mari no puede ir.- dije aún con lagrimas en los ojos.- Ella necesita un chico honesto!.
Mientras discutíamos sobre los chicos de los mixers, Sugo aconsejaba a Mari el romper de una forma en la que quedaran como amigos, no rompiendo la relación. Que buscara la ocasión en la que disculparse, y dejarlo correctamente.
Con la campana y Tamanin sonándose la nariz de fondo, no pude escuchar la respuesta de Mari, pero me dolía tanto el pecho, que no era capaz de preguntar otra vez, supuse que intentaría buscar otro novio.
Esa noche pensé en todo tipo de “si…”, como ‘si mañana le da plantón? Iría a su colegio y le tendería una emboscada!’, o, ‘y si aparece y la deja oficialmente? Le daría una bofetada!!’ o ‘ si Mari acaba llorando?? La consolaría e iríamos al karaoke, e incluso no me enfadaría con Tamanin cuando cantara canciones de anime!!’. En el peor caso, ‘si resulta ser un buen chico? Se reconcilian? Y si de verdad la quiere? Y si volvían a la normalidad?’ No sabía realmente que era peor…
Pero, en ese caso, les diría adiós con una sonrisa.
-Um, ha pasado mucho tiempo.- dijo Harada.- Relamente siento lo del otro día, me surgió algo y la batería del móvil murió.
-Ya veo.
-No puedo oírlos! Están muy lejos.- dije.
-Y aunque pudieras, no podrías hacer nada!.- me dijo Tamanin.
-Es verdad- le dio la razón Sugi.- Qué vas a hacer si pasa algo? Avalanzarte?- ‘No era mala idea.’
-No os preocupéis, para algo he precticado mi salto con patada.
‘Su salto con parada???’
‘Su salto con patada???’
-Pero al menos apareció, no tiene que ser malo, parece honesto y es guapo!- dijo Sugi.
-Es totalmente malvado!-dije casi gritándo.- Engañó y abusó de Mari, solo se vé honesto!!- dije enfurruñada.
-Akko te van a oír- dijo Tamanin.
Mientras conversaba con Harada, escuché como jugaban Tamanin y Sugi no muy detrás, las había pillado y estaba segura de saber de quién había sido la idea.
-Deberíamos irnos? Hay mucho ruido por ahí.- dijo.
-No te preocupes, siento haberte hecho venir aquí.- dije.
Me recordó lo valiente que era, cuando a mi amiga de la primaria no la hablaba nadie, yo permanecí con ella y la defendí, lo que hizo que se metieran conmigo también. No lo recordé hasta entonces.
Luego me acordé de que un chico nos salvó y ayudó a que cesaran las burlas, ahí fue cuando, en agradecimiento, le dimos chocolate en San Valentín.
Me dijo que llamarle de nuevo le parecía valiente por mi parte, que me atreviera a decírlo a mis amigas y que diera este paso para dejarlo diplomáticamente. A él le costaba y no había dado con la forma de hablarla de nuevo, por lo que estaba asustado.
Le expliqué que era mi culpa, le dije la verdad, que tenía a otra persona que me gustaba, sin decir quién, pero al serme imposible, pensé que con él saldría bien. Con eso antes de rechazarle, intenté cambiar mis sentimientos, algo que estuvo mal en cierto modo…
-Y qué te parece si estamos empatados? No me gustaría que me dejara una chica, y ahora no soy yo el que te deja a ti, así que… así es más justo para mí… Y gracias por hacer esto hoy, así quedamos como amigos y no tenemos mal rollo entre nosotros.
Hablamos un poco más y nos despedimos, realmente, era mejor así para ambos, así sería libre de amar a Akko de nuevo.
No me había enterado de la conversación, pero los seguía a escondidas, parecía que se llevaban bien al salir, pero se habían separado, cuando me dí cuenta de que las chicas habían pedido cosas y que no podía salir del restaurante hasta pagar.
Cuando levanté la cabeza del tícket, habían desapaercido, por lo que me asomé a fuera y me encontré con Mari allí de pié.
-Eh?- me había pillado!.- Mari! Qué coincidencia!- mentí.
-Eh… um- me pilló.
-Lo siento, te estaba espiando… pero no pude escuchar nada…- me excusé.
-Yo lo siento también, Harada-kun y yo rompimos al final.
-Eh? De verdad?- dije más alegre que triste. Me pregunté porque ella se disculpaba.
-Hiciste el esfuerzo de venir a apoyarme.- dijo.
-Pero no estaba aquí apoyandote, o algo así. Así no llamaría lo que estaba haciendo “apoyo”.- dije más sincera que un niño.- Pero ahora tú estas separada, no? Es genial! Un chico como ese… Horray!.- grité, pero me extrañó que no lloraba, y también que yo estubiera feliz de que hubieran cortado. ’Una amiga no debería estar feliz por eso! Debería consolarla!’
Decidí llevarla al karaoke, fuimos a una habitación, que alquilamos durante dos horas, a pesar de no creer que supiera tantas canciones. También me pregunté donde se habían metido sugi y Tamanin.
Decidímos que canciones cantar, y eché de menos las canciones de Tamanin de anime, que podrían animar a Mari.
-Es como pensé.- me dijo.- Realmente tengo que pedirte perdón.
-EH?.- me extrañe.
-Aquella vez en la que estuve en tu casa, recuerdas?
-Quieres decir con el yukata?
-Eh.. no… antes de eso… la vez que yo te… besé.- dijo. No quería hablar de eso de nuevo!
-Dices con el maquillaje? Me encantó enseñarte a usarlo.- dije.- La próxima vez te enseñaré otros estilos de maquillaje, te he enseñado mucho de pestañas, cosa que también me divierte.- dije.- Sobre los ojos, con una vez, no hace falta que repita.
-Lo siento, yo, te mentí.- me interrumpió.
-Eh? Sobre qué?- pregunté, temiendo la respuesta.
“Mi amor, no hay manera de que se cumpla”, “Hice una extraña broma, perdón”, recordé.
-Es justo como tú dijiste, en realidad estaba enamorada de otra persona, pero nunca podremos estar juntas, así que pensé que podría hacer que me gustara alguien más…- dijo con la cabeza baja.- Si solo hubiera hecho que me gustara el… no te crearía más problemas.- dijo ruborizada.- No quiero darte problemas y quiero que volvamos a ser amigas como eramos normalmente, así que no diré nada más.
Después de todos los “y si” que había pensado anoche, este era el único que no había considerado. Me hallaba roja del rubor y avergonzada por lo que había dicho Mari. Se llevó las manos a la cara y enrojeció más.
-Lo que quiero decir es que yo, realmente no creo que sea ese tipo de persona, pero no se si tampoco no lo soy…-dijo mas ruborizada.- Yo, aún no se desde cuando, pero yo, te… quie…- los latidos de mi corazón ahogaban la música del karaoke, eran tan fuertes que pensé que se me saldía del pecho.- Lo siento muchísimo, no es que me esté fijando así en ti pero.- No entendía la disculpa, su cara estaba muy roja, e incluso sus yemas de los dedos y los lóbulos de las orejas parecían arderle, sin duda, ambas somos bastante parecidas.
Me acerqué a ella mientras decía: -Soy repugnante, lo siento.- la agarré por un hombro y me decidí a hacerlo.- Akko?- la besé, tiernamente en una atmósfera romántica, pasando de la música que había de fondo.
Sentí los labios de Mari, tiernos y suaves como se observaban, cerré los ojos mientras me agarraba por la manga y deseé que ese momento nunca acabara.
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